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El golpe de calor en la huerta urbana

Ing. Agr. Olga García ArayaPor Olga García Araya. Ing. Agrónoma (Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires, 1989. Matrícula 1-0676 del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Provincia de Santa Fe, 1º circ.). Coordinadora de Cursos a Distancia de ACP Agroconsultora Plus. Tutora de Cursos a Distancia ACP  (Ver curso a distancia sobre Cultivo de Plantas Aromáticas y Medicinales aquí | Ver curso a distancia sobre Introducción al Cultivo de Hongos Comestibles aquí > | Ver curso a distancia sobre Cultivo de Hongos Pleurotus aquí > | Ver curso a distancia sobre Agricultura Urbana aquí > | Ver curso a distancia sobre Aceites Esenciales y Aromaterapia aquí >)

El trabajo en los foros de debates de nuestros cursos a distancia son espacios de diálogo donde se enriquece el aprendizaje porque se comparten experiencias y puntos de vista sobre diferentes situaciones.

Y como todos aprendemos de todos, quiero compartir el planteo que Silvina (Ituzaingó, Buenos Aires) realizó en última edición del curso a distancia Agricultura Urbana: alternativa para el autoconsumo y la alimentación natural y la respuesta que le dimos.

Dice Silvina: Tengo mi huerta en una azotea pequeña donde las paredes están pintadas de color blanco y noto que, en verano, las plantas sufren mucho el calor ¿qué puedo hacer para evitarlo?

Luego de varios intercambios entre los participantes, concluimos lo siguiente:

La luz del sol es una verdadera bendición para los cultivos hortícolas que agradecen cuando pueden tener 8-10 horas diarias de sol durante todo el año.

En verano, una pared de color claro es excelente para reflejar el calor pero ese mismo reflejo puede favorecer el aumento de la temperatura de forma desmedida y si no se toman las precauciones adecuadas, las plantas y frutos pueden sufrir daños o disminuir su calidad (fisiopatías) por “golpes de calor”.

¿Cómo afrontarlo?

Si bien, las plantas tienen una gran capacidad de adaptación a cambios externos, a 40ºC o más la actividad vegetal disminuye e incluso se empiezan a destruir tejidos enzimáticos. Las variaciones drásticas de temperatura pueden afectar a la morfología, la anatomía, la bioquímica y la fenología del vegetal.

Algunas consecuencias del golpe de calor son:

Si bien, las plantas tienen una gran capacidad de adaptación a cambios externos, a 40ºC o más la actividad vegetal disminuye e incluso se empiezan a destruir tejidos enzimáticos. Las variaciones drásticas de temperatura pueden afectar a la morfología, la anatomía, la bioquímica y la fenología del vegetal.

¿Qué podemos hacer para evitar el “golpe de calor”?

  1. Aumentar la frecuencia de los riegos. En verano regar todos los días a la mañana temprano y al atardecer.
  2. Recurrir al sombreado para proteger a nuestras plantas de la alta insolación. Ello mejorará las condiciones vegetativas del desarrollo del cultivo, reduciendo la desecación del suelo y regulando el tiempo de maduración.
  3. Aplicar abonos regularmente que ejercen como agentes osmóticos del citoplasma celular del vegetal que son de gran ayuda para abrir los estomas y regular el balance hídrico de la planta porque intervienen en la formación de clorofila ayudando a la fotosíntesis.

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