

Capacitación a distancia: "El tutor
enseña, orienta e integra al alumno al sistema"



Por
Mauro Durand, Agronoticias Plus. 20.07.2010

El tutor cumple un rol fundamental en
los conceptos educativos del E-learning. Un fenómeno que no para
de crecer, genera expectativas y sorpresas. Dedicación y
explicaciones didácticas son la clave para el éxito de este
método de estudio.
Si bien las Nuevas Tecnologías de la Comunicación y de la
Información (TICS) lograron romper con el hermetismo educativo
tradicional basado en Instituciones. Es decir, con la llegada de
la Web 2.0, los entornos virtuales de aprendizaje surgen como
tecnologías emergentes que sirven como complemento educativo.
Hay que recordar que el E-learning (nombre en inglés que
significa educación a distancia utilizando medios electrónicos),
surgió como una alternativa para la capacitación profesional,
pero hoy en día, es utilizado por organizaciones que brindan
esta herramienta como un plus de valor porque hoy, más que
nunca, el conocimiento es poder.
Si bien, el sistema de educación por Internet recibe críticas
como: tutor virtual nunca podrá reemplazar al profesor
presencial, los cursos a distancia se perfeccionan cada vez más
y a pasos agigantados, lo que demuestra que es una tendencia que
vino para quedarse.
En este sentido, las personas se apropian de las nuevas
tecnologías que “en el proceso mismo de su desarrollo, no sólo
se convirtieron en sistemas de instrucción [sino que] en un
plano menos inmediato, se difundieron, mediante la práctica
reiterada, y establecieron relaciones muy complejas”, según
afirma el sociólogo británico Raymond Williams.
Ahora bien, esta nueva metodología educativa no sería posible
sin el rol de un buen tutor, es decir, de una persona que tutela
u orienta a otra que desconoce o sabe menos. Lo principal de
esta modalidad es la de fomentar el estudio independiente y por
esto, es que la figura del educador cobra vital relevancia.
Además, “la educación por Internet es una buena herramienta para
acortar distancias en el aprendizaje y la gran ventaja es que
cada estudiante maneja sus tiempos y puede leer el material
cuando él lo disponga”, explica el tutor del curso a distancia
sobre GlobalGAP, Mariano Salerno.



La virtualidad como premisa de la unión
Ricardo Revello, tutor del curso de Cultivo de Hongo Shiitake
sobre Sustratos Artificiales, considera que es “maravilloso
conectarse en un aula virtual y poder interactuar entre todos
los integrantes”, pero es consciente del virtualismo que existe.
El especialista recuerda una anécdota de su primer chat de un
curso cuando un cursista entró a la sala a la hora del cierre:
“el estudiante entró a la sala cinco minutos antes del cierre.
Comenzó a saludar a todos y a preguntar como si recién comenzase
la clase”.
“Le pregunté si sabía los horarios en que funcionaba la sala, y
durante su propia respuesta, se dio cuenta de que si bien, la
hora era correcta, su error fue no considerar la diferencia
horaria que nos separaba”.
Relacionado con esta pequeña historia, el integrante del Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología, Claudio Katz, considera que el
intercambio directo de la información a través de la red elimina
“el distanciamiento geográfico” y por esto, “las nuevas
tecnologías potencian el desarrollo de las distintas redes
informatizadas”.
Es decir, el académico considera que por medio de los flujos y
atemporalidades que provoca Internet, cambia “la forma de captar
la temporalidad, espacialidad y el propio tiempo y espacio”.
Pero Katz, no tiene en cuenta que la sensación de instantaneidad
no equivale a la transformación del tiempo, lo que genera una
visión fetichizada de lo que es considerado “el mandato de la
red”.
Características de los tutores
Los tutores deben realizar constantemente monitoreos de los
estudiantes para observar sus progresos, guiarlos y resolver sus
inquietudes rápidamente. Según la docente de TICS e informática,
Claudia Pagano el “tutor enseña, orienta e integra al alumno al
sistema”, por lo tanto, su rol debería tener los siguientes
atributos: empatía, ser proactivo y didáctico, ser buen
anfitrión y tener excelente feedback con los estudiantes.
Claro está que estudiar a distancia requiere tiempo, constancia
y esfuerzo, por esto, es necesario que tanto los tutores como
los moderadores de los cursos o talleres no sólo apliquen una
metodología que facilite la integración de conceptos, sino que
también deben guiarlos y orientarlos ante el surgimiento de
cualquier inconveniente.
“Es importante realizar las actividades prácticas porque
permiten fijar los conocimientos que se encuentran en los
materiales centrales de los cursos”, considera Salerno.
Buenos profesionales y un excelente servicio E-learning, es lo
que brinda Agroconsultora Plus (ACP) en sus diferentes cursos, y
da cuenta de ello, “los más de 700 estudiantes que pasaron por
el Campus Virtual durante 2009”, afirma el Lic. en Comunicación
Social, Miguel Lara, quien es fundador y director general de la
empresa.
Los tutores deben ofrecer permanentemente su ayuda, hacer sentir
su presencia comunicacional y animar a los estudiantes para que
sean independientes.
Al respecto, Salerno recomienda: “usar todos los medios de
consulta y animarse a interactuar no solo con el tutor, sino con
los demás compañeros, ya que de ese intercambio se suman más
conocimientos que no están en los materiales. Por otro lado,
esta es otra forma de generar nuevos contactos y así generar
nuevos negocios”.
La motivación y las ventajas del E-learning
Un manto de incertidumbre y preguntas arribaban a las primeras
incursiones en el mundo del E-learning. Es obvio, que el
educador, deberá poseer destreza en el manejo de las
herramientas comunicativas que permiten el desarrollo de la
cursada virtual.
La bromatóloga y tutora del curso de Elaboración Artesanal de
Quesos con calidad e inocuidad alimentaria de ACP, Liliana
Venanzi, cuenta que cuando comenzó con los cursos por Internet
se preguntaba cómo sería la relación entre el tutor y el
estudiante, ya que “estaba acostumbrada al sistema presencial”.
La especialista explica que descubrió que la “que la relación,
la comunicación, el trato, es semejante a un curso presencial y
que también tiene mucho que ver con la imaginación de quién está
detrás de la pantalla”, y concluye que “dar clases por este
sistema” la motiva.
Estos cursos, se nutren de la interacción entre los integrantes,
por lo tanto, el tutor debe entender la problemática de cada
asistente al curso. Según Revello, esta forma de educación, es
muy ventajosa, porque no existen horarios pre-establecidos para
asistir a una clase, y cuando el interesado crea conveniente,
tendrá a disposición todo el material didáctico, inclusive una
vez concluido el curso”.
A esto, se le suma “la posibilidad de tener un tutor a
disposición para preguntar las dudas del tema que se vio con
anterioridad, y durante los chat discutirlas en vivo”.
Cerrando la ventana
Claro está que estudiar a distancia implica esfuerzo y
constancia y si bien uno puede manejar sus tiempos, debe ser
consciente que no hay que dejar todo último tiempo. Los
estudiantes que se anotan en los cursos de E-learning, lo hacen
porque tienen interés en el tema que trata el curso, por esto,
es que ante las preguntas que formulen, siempre tendrán la
respuesta rápida y autorizada de un tutor responsable.
Los tiempos y espacios cambiaron, pero las ganas de aprender de
los estudiantes y de enseñar por parte de los profesores siguen
intactas. Buenas metodologías, herramientas útiles y un sistema
integrado es el cóctel perfecto para facilitar el proceso de
enseñanza-aprendizaje en los entornos virtuales.
Diez tips para ser un buen tutor:
1. Mediar los materiales para facilitar la lectura y guiar al
participante hacia el autoaprendizaje.
2. Motivar al grupo al diálogo y reflexión.
3. Responder rápidamente a las inquietudes del grupo.
4. Generar una interacción permanente entre los participantes
apelando a recursos innovadores como talleres virtuales, foros
de tipo social, intercambio de experiencias, etc.
5. Ponerse permanentemente en el lugar del estudiante.
6. Instar a la formación de grupos interactivos.
7. Ser cordial con el estudiante siempre. Es decir, ser atento
en las comunicaciones y muy paciente.
8. Tener en cuenta que los tiempos y los procesos de
comunicación no son iguales para todos los estudiantes.
9. Respetar los ritmos de aprendizaje de cada participante.
10. Explicar los contenidos de manera sencilla, en los momentos
que crea oportuno.
ACP, Buenos
Aires, Julio 2010
