 |


Mostaza
blanca: un cultivo promisorio para Argentina

La mostaza es un
cultivo de grano que se puede sembrar y cosechar con la misma
maquinaria hoy disponible para el cultivo de trigo, y puede ser una
alternativa para los pequeños productores que están fuera de
escala para la siembra de los cultivos tradicionales o que deseen
diversificar su producción.
La mostaza se siembra tradicionalmente en el sudeste de la provincia
de Buenos Aires, con una superficie estimada en 400 has y con
rendimientos promedio de alrededor de 500-600 kg.ha. Estos
rendimientos son inferiores a los que podrían obtenerse y a los
que obtienen los grandes productores mundiales como Canadá,
República Checa y Hungría. Los rendimientos nacionales responden a
la no incorporación por parte del sector productor del paquete
tecnológico actualizado, al hecho de destinar a este cultivo
potreros de baja calidad y de realizarlo en siembras tardías como
son las de julio y agosto.
Actualmente, la situación económica imperante en Argentina permite
recuperar los niveles de siembra históricos para reemplazar las
importaciones, con interesantes posibilidades de exportación a
países del Mercosur y Europa.
Básicamente nuestro país es productor de mostaza blanca con destino
a la elaboración de harina y mostaza, preparada. Los destinos de la
producción nacional son para cubrir, el mercado interno y generar
saldos exportables, principalmente como producto con valor agregado,
ya sea harina o mostaza preparada.
Hasta la apertura de la economía argentina y fijación de un tipo de
cambio sobrevaluado, los bajos niveles de productividad no se
manifestaron como un inconveniente, dado el sobreprecio que obtenía
la semilla de mostaza respecto del precio internacional. Este
esquema productivo mostró su falta de competitividad, que condujo a
importantes niveles de importación de semilla de mostaza y por ende
a una caída de la superficie sembrada nacional, generando una
situación de producción nacional en baja, una tendencia creciente a
la importación de semillas de mostaza de Canadá y Estados Unidos
durante la década de los 90´. Sin embargo con la mostaza importada
se mantuvo su industrialización, valor agregado, favoreciendo una
tendencia creciente a la exportación de mostaza preparada hacia los
países limítrofes.
En la actualidad, para lograr que la producción de mostaza compita
en rentabilidad con los cultivos tradicionales es necesario lograr
altos rendimientos (superiores a los 1000kg) y precios iguales o
superiores a los medios históricos, situación que hoy se verifica
para la mayoría de los comodities y el cultivo de mostaza.
Con los máximos precios de la mostaza predecibles en la actualidad
por el sector exportador nacional (1,2US$/kg), los retornos
obtenidos superan ampliamente a los de un trigo de 45qq y 200US$ tn.
De mantenerse esta situación de altos precios internacionales de
esta especia y en el marco de un planteo de diversificación de la
producción agropecuaria, su inserción en los sistemas productivos se
vería facilitada por poseer similitud de producción con los cultivos
tradicionales de ciclo otoño – primaveral.
La adopción de una tecnología adecuada de producción, podría volver
a cimentar la actividad exportadora de productos de mostaza blanca
basada en la producción nacional de esta semilla.
-¿Cuáles son los
beneficios (de producción) para los pequeños productores que tiene
el cultivo de la mostaza por sobre los del trigo?
La mostaza blanca es un cultivo de grano que puede ser una
alternativa más rentable para los pequeños productores que han
quedado fuera de escala para la siembra de cultivos invernales
tradicionales como el trigo o la canola, o que deseen diversificar
su producción. La mostaza es una planta emparentada con la canola,
con la ventaja de ser más resistente a la sequía, al calor y a las
heladas. Es una planta anual de estación fresca que puede cultivarse
en ciclo corto, a menudo en rotación con otros cereales de grano,
permitiendo la liberación temprana del lote con posibilidad de
realizar cultivos de segunda. Por otro lado nos deja un rastrojo con
un volumen similar al trigo y de fácil manejo que nos permite
realizar siembra directa, ya que su rastrojo queda con tallos
anclados y erectos que permiten la libre circulación de los trenes
de siembra. En cambio, el trigo deja un gran volumen de rastrojo
acostado que impide lograr una buena penetración de los órganos
activos de la sembradora.
En otro sentido como ventaja general sobre el trigo cabe destacarse
los beneficios que ofrece en lo referente a la rotación de cultivos:
por presentar un sistema radicular pivotante más profundo que el
trigo que permite generar durante su desarrollo un efecto de
descompactación del suelo por efecto de sus raíces. Pudiendo superar
los niveles de densificación de suelo que son críticos para la
mayoría de los cultivos tradicionales con lo cual mejoraría las
condiciones estructurales del suelo permitiendo tolerar mejor la
sequía, y explorar más el perfil de suelo en busca de nutrientes.
Por otro lado la
rotación con una crucífera permite cortar el ciclo de enfermedades
que presentan las gramíneas invernales constituyéndose junto con la
colza en excelentes alternativas ante estas situaciones.
-¿Qué tienen en común la siembra y cosecha de trigo y mostaza?
La mostaza se puede sembrar y cosechar con la misma maquinaria hoy
disponible para el cultivo de trigo. Es decir se utiliza sembradora
de grano fino, dentro de éstas se sugiere utilizar las que están
provistas de cajón alfálfelo, o con cajón semillero que permita
sembrar la densidad requerida (entre 6-10 Kg. ha de semillas) y
que permitan distanciar los surcos desde 15 a 45 cm. La semilla es
muy pequeña por lo que se deberá poner cuidado en las labores
finales de manera de obtener una cama de siembra firme, pareja y
refinada, de forma que se logre un buen contacto de la semilla con
el suelo, permitiendo una buena implantación. Por otra parte el
método tradicional de cosecha consistía en corte hilerado con
posterior trilla y con o sin aplicación de desecantes previo al
corte, pero también la cosecha puede realizarse perfectamente en
forma directa con los equipos utilizados para la recolección del
trigo, realizando los ajustes necesarios para minimizar las
perdidas, ya que se trata de una semilla pequeña (entre 3.9 a 5gr.
de peso las mil semillas).
-¿Cuál es el nivel actual de siembra de la mostaza en el país,
sus principales locaciones y su rendimiento?
La mostaza se siembra tradicionalmente en el sudeste de la provincia
de Buenos Aires, pero también se registraron producciones en las
provincias. de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, con una superficie
sembrada a nivel nacional estimada en 400 has y con rendimientos
promedio de alrededor de 500-600 kg.ha. Estos rendimientos, son
muy inferiores al potencial, y a los que obtienen los grandes
productores mundiales como Canadá, República Checa y Hungría. Los
rendimientos nacionales responden a la no incorporación por parte
del sector productor del paquete tecnológico actualizado, al hecho
de destinar este cultivo a potreros de baja calidad y de realizarlo
en siembras tardías como son las de julio y agosto. Sin embargo, se
han podido encontrar productores medianos de avanzada, que han
incorporado parte del paquete tecnológico y obtienen una producción
de calidad internacional y con elevados niveles de rendimiento
(800-1000 kg.ha), muchos más cercanos a los registrados a nivel
internacional (1200-1500 kg.ha), lo que permite una producción
competitiva y rentable.
-A la hora de asesorar a un productor, ¿cuáles son las
recomendaciones más importantes a la hora de implantar el cultivo?
Cuando un productor está decidido a sembrar un cultivo de mostaza
debe en primer termino tener en cuenta la elección de las simientes
a utilizar, que las mismas se encuentren con excelente calidad
fisiológica y sanitaria, pudiendo comprobar esto con un simple
análisis de poder germinativo previo a la siembra, debiendo obtener
resultados no inferiores al 85%, por otro lado asegurarse un alto
valor de pureza para no ingresar al potrero malezas indeseables.
En segundo término la elección del potrero donde implantar el
cultivo, ya que es de suma importancia que sea de buena calidad,
(que no presente áreas o zonas anegables) que halla acumulado agua
con un barbecho limpio, y que no presente malezas de la familia de
las crucíferas (nabo, nabón y mostacilla) las que competirán con el
cultivo al presentar el mismo ciclo de crecimiento. Además
desmerecerán la calidad comercial del producto cosechado por la
imposibilidad de separar sus semillas al presentar la misma forma y
tamaño que las de la mostaza.
En tercer término habrá que tener en cuenta realizar y escoger una
fecha de siembra temprana y asegurarse una buena regulación de la
sembradora para lograr una correcta uniformidad de emergencia y un
adecuado estand de plantas.
-¿Qué es lo más importante a tener en cuenta para el desarrollo
del cultivo?
Si bien el cultivo de mostaza es fácil de producir, es también
exigente en cuanto a la utilización adecuada de tecnologías que
determinen el éxito de su cultivo, por lo tanto es importante
utilizar el paquete tecnológico existente, y en el que tanto las
Universidades Nacionales como el INTA vienen trabajando en distintos
proyectos de investigación, para ajustar y generar tecnologías
adaptadas a las distintas regiones del país con posibilidad de
producir mostaza. Tanto el desarrollo del cultivo como el
crecimiento estarán marcados por las condiciones agroedafoclimáticas
y las adversidades que puedan ocurrir en ese período, siendo las
decisiones de manejo, las que llevaran al mejor aprovechamiento de
esos recursos y en conjunto con el monitoreo y control de las
adversidades las que permitirán alcanzar un cultivo exitoso.
Fuentes:
Ings Agrs. Alfonso, Walter y Curioni, Ana.
Universidad Nacional de Luján.
|
 |